El coche de la semana


11 El Peugeot 104 supuso para el fabricante francés su introducción en el mercado de los vehículos compactos.

Fue un gran éxito, y muestra de ello es la cantidad de años que estuvo en el mercado y las diferentes versiones que de él se fueron fabricando (el Citroën LNA y el Talbot Samba fueron sus clónicos), aunque en España la difusión no fue muy grande, ya que los esfuerzos del fabricante francés se centraron más en divulgar el pequeño Samba para potenciar su recién estrenada marca Talbot. Poseía dos versiones deportivas, una aparecida en los años 70, la ZS, y otra aparecida en 1979, la ZS2.

Sus mecánicas y motores (inclinados nada menos que a 72º), aunque de escasa potencia, eran sin duda sus puntos fuertes. Tales motorizaciones pervivirían incluso en algunas generaciones del Peugeot 205 de los años 80. Referencias: Interno Relacionados en MotorSpain: Peugeot 104: pequeño pero matón.