Lo último en antirrobos para coche: el lanzallamas


11 Si creías que lo habías visto todo, espera a ver esto.

Resulta que en Sudáfrica estaban hartos de que por uno u otro método les robaran el coche, así que inventaron este método expeditivo y radical. ¿El funcionamiento? Simple.

Y mortal, por cierto: dos mangueras de gas que apenas sobresalen unos milímetros por debajo del coche. En cuanto se acerque alguien por alguno de los lados y empiece a manosear las puertas, ventanilla o cerradura, dos enormes chorros de fuego lo fríen.

Literalmente. Afortunadamente, la tecnología nos permite otras soluciones sin poner en peligro la vida de nadie.

A continuación tienes el vídeo del "invento" en cuestión. Más sobre la noticia: YouTube/CNN.