Plymouth Belvedere 1957: la catástrofe


11 Si ya decíamos que todos los expertos apuntaban a que nada bueno iba a salir del estado del coche, desgraciadamente, así ha sido.

Y es que ¡oh desastre!, cuando esta noche lo descubrieron en el Centro de Convenciones de Tulsa, se pudo ver que el aspecto exterior es penoso, pero interiormente tampoco mejora mucho.

Y en cuanto a motor... la manta metálica con que lo cubrieron no ha servido de nada. Es algo obvio, incluso cabría decir que su estado es mejor del que se esperaba, después de haber permanecido nada menos que cincuenta años entre barro y agua. Los diez litros de gasolina que se enterraron con el coche (por si acaso en el año 2007 se nos hubiera acabado el petróleo...) tampoco parecen servir de nada, por lo menos para arrancar este Plymouth, visto como se encuentra mecánicamente. Aunque no lo parezca, en origen el coche era dorado y blanco. Para quien no sepa aún la historia completa de este coche, le recomiendo que lea nuestro artículo publicado aquí hace días, exclusivamente dedicado a él, en donde hacemos un resumen con multitud de imágenes y dos vídeos. Pero tranquilos, aún quedan actos por celebrar en torno a este coche: todavía se va a intentar a ver si arranca.

Hagan sus apuestas. Más sobre la noticia: Leblogauto.