Sólo el 27% de los coches de España cumplen la aprobación medioambiental


11 Un estudio elaborado por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) con la colaboración del Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) refleja que tan sólo el 27% de los vehículos matriculados en España obtienen una buena clasificación en el Eco Test. El Eco Test clasifica a los vehículos por estrellas; el 71% de los turismos españoles posee tres estrellas, una clasificación media; el 2% no pasa de dos estrellas y solamente el 27% de los automóviles tiene cuatro estrellas.

Estudio basado en los 200 modelos de automóviles, entre los que ninguno alcanzó la máxima calificación posible: cinco estrellas, aunque uno de los que más cerca se quedó fue el Toyota Prius 1.5 Executive con una puntuación de 89 sobre 100 debido a que se trata de un vehículo híbrido gasolina-eléctrico. Inmediatamente después se encuentra el Volvo V70 2.4 bi-fuel que no se comercializa en España y cuya particularidad es que funciona con gas comprimido.

En tercer lugar se encuentra otro híbrido, el Honda Civic 3i-DSi. En cuarto lugar se encuentra el Skoda Octavia Combi RS TDI y en quinto lugar el Skoda Octavia 1.6 FSI Ambiente. Los más desfavorecidos por este estudio son el único coche de una estrella, el Hyundai Terracan 2.9 CRDI, seguido del Volkswagen FOX 1.4 TDI, el Fiat Panda 1.3 JTD Multijet, el Kia Rio 1.5 CRDi y el Volkswagen Sharan 2.8 V6 Highline Triptonic, siendo la mayoría de ellos diésel. A la vista de esto, el director de la fundación RACC, Miquel Nadal, propuso que los acuerdos voluntarios hasta ahora entre fabricantes de automóviles europeos se convirtiesen en obligatorios, para reducir las emisiones de gases que según un estudio de la Unión Europea, ocasionan la muerte de 370.000 personas al año. El acuerdo contempla que en 2012 los vehículos deberán emitir como máximo 120 gramos de CO2 por kilómetro lo que supondría reducir en un 30% de media las emisiones en sólo cinco años -actualmente se encuentra en 180 gramos-.

Asimismo, Nadal también propone penar a los fabricantes y consumidores de automóviles: pagar más impuestos cuando se fabrica o se compra un coche que contamina más, para que así los coches menos contaminantes tengan más interés para la mayoría de la gente. Alcance de la noticia: España | Internacional Más sobre la noticia: Málaga Hoy.