Tracción total. Máxima adherencia


11 Cuando hablamos de los sistemas de tracción, nos olvidamos intencionadamente, del más complejo y sofisticado de ellos, la tracción a las 4 ruedas.

Como veremos a continuación, este sistema es el que mejor tracción en situaciones adversas ofrece. Cada vez son más los modelos que tienen versiones con tracción a las 4 ruedas, bien sea por aumentar el rendimiento en versiones deportivas, o por vehículos en los que prima la seguridad.

No aúna lo mejor de todos los sistemas de tracción, pero si toma muchos elementos de ellos. Una forma sencilla de ver como es el sistema montado, es pensar en un tracción delantera al que se le acopla la transmisión y elementos necesarios que requeriría un tracción trasera. Ahora, estos dos sistemas irán unidos mediante un diferencial, que junto al delantero y trasero, hacen un total de 3 para los vehículos con tracción a las 4 ruedas. Si una rueda pierde tracción, los diferenciales entregarán mayor potencia al resto de ruedas.

Esto lo hace mediante los diferenciales delantero y trasero, para repartir más potencia a un lado o a otro, y con el diferencia central, que permite una entrega diferente para el eje delantero y trasero. Con esto se logra lo que es la mayor ventaja de la tracción a las 4 ruedas, la elevada adherencia que ofrece.

Si una de las ruedas atraviesa, por ejemplo, una placa de hielo, los diferenciales harán que la responsabilidad de la motricidad el vehículo recaiga sobre las otras ruedas que tengan mayor adherencia. Pero no sólo es una ventaja en superficies deslizantes. Si hacemos una arrancada fuerte, como las 4 ruedas llevan la potencia al suelo, la perdida de tracción será menor y el coche conseguirá acelerar más rápido. Pero que los dos ejes reciban potencia para transmitir a las rueda no quiere decir que se reparta igual entre ambos.

En el caso de que así sea, nos encontraremos con un coche con comportamiento neutro, es decir, que no tiende ni a subvirar ni a sobrevirar.

Sin embargo, en modelos de corte muy deportivo, se tiende a dar más potencia al eje trasero en búsqueda de un comportamiento más divertido para el conductor. Con la tracción total se consigue un efecto similar a los tracción trasera, que es que las ruedas delanteras no tienen problemas de motricidad cuando están girando, como es característico de los modelos de tracción delantera. Así, se logra una mayor capacidad aceleración en curva. Pero no todo van a ser ventajas.

Su principal inconveniente es debido a que, a incluir más elementos mecánicos, el peso aumenta de forma considerable.

Además, el coste de estos elementos aumenta el precio final del vehículo, echando para atrás a muchos compradores. Decir, que existen en el mercado otros sistemas de tracción total que se comportan como un tracción delantera, y que sólo conectan las ruedas traseras cuando detectan una pérdida de tracción en las delanteras. Es el caso de modelos como el Audi S3 o el Golf R32 con su sistema Haldex, que emplean un embrague conectable como diferencial central. Los tipos de diferenciales que nos podemos encontrar requieren una explicación detallada, por lo que la próxima semana, lo trataremos en nuestro habitual artículo dominical. Más sobre la noticia: trifasik.