Crítica: Las Ruinas, terror psicológico poco efectivo


11 Actores poco conocidos, liderados por un protagonista con limitada experiencia cinematográfica, no son, desde luego, el punto de interés en "Las Ruinas".

Más bien la protagonista de la obra es una extraña planta que asesina y crece bajo la piel. Desde el principio, la película no ofrece nada nuevo, nada que no hayamos visto antes.

Un grupo de amigos y amigas, muy atractivos, como suele ser el caso en esta clase de cine, están pasando un tiempo de maravilla en México y deciden visitar una pirámide que, convenientemente, no se encuentra en los mapas. Allí, por supuesto, todo irá de mal en peor. Una tribu de nativos hostiles y una pirámide con sus entrañas podridas por una planta asesina que crece bajo la piel mantendrán a los protagonistas en una constante atmósfera de tensión y miedo, atrapados y buscando de manera desesperada y frenética una forma de escapar.

No faltarán las escenas brutales y prescindibles, en las que se verá sin un dejo de duda que la mejor forma de evitar el crecimiento de la planta es la amputación de las extremidades. Violencia y sobresaltos que se hacen pasar por sustos y miedos, eso es lo que ofrece "Las Ruinas", cinta basada en la novela homónima de Scott Smith que ha sido publicada por Ediciones B.

Tal vez el libro sea mejor que la película, aunque lo cierto es que hay mejores libros para leer. Lo mejor de la película bien puede ser su campaña de comercialización. Como si fuera cierto, los productores diseñaron un vídeo que puede verse en Justin.tv, en el que un joven supuestamente infectado con la planta muestra sus efectos a un público falso que parece interactuar con él a través de una sala de chat.

Lejos, es posible que esto, y no la película, sea lo mejor de "Las Ruinas"..