Crítica: Sentencia de Muerte, un excelente film de los creadores de Saw


11 "Me vendieron cualquier cosa" Luego del éxito de "Saw", sus responsables, el director James Wan y el guionista Leigh Whannell (que fue uno de los protagonistas del film valga la aclaración) siguieron haciendo de las suyas en el cine. En 2007, James Wan estrenó dos películas, distintas pero con mucho "sabor" a "Saw": en marzo fue el film de terror "Dead Silence" (escrita junto a Whannell) y en agosto "Sentencia de Muerte", un drama violentísimo con un Kevin Bacon dispuesto a todo. "Te juro que no sos vos, soy yo" En esta ultima, Kevin Bacon interpreta a Nick Hume, un exitoso empresario y orgulloso padre de dos hijos adolescentes, al cual se le derrumba el mundo cuando, de regreso de un partido de hockey, su hijo mayor es asesinado a sangre fría en frente de sus ojos por una pandilla en pleno rito de iniciación de un miembro.

Ante la levedad de la justicia, Nick decide hacer justicia por mano propia, cueste lo que cueste. El film tiene, como es usual en el actor, una actuación sobresaliente del marido de Uma Thurman Kyra Sedgwick, en la cual vemos como poco a poco se transforma de un padre comprensivo y feliz en un desmejorado, machucado y violento personaje. El guión se basa en la novela del mismo nombre de Brian Garfield que a su vez era la secuela de "Death Wish", la película de 1974 de Charles Bronson (que dio pie a cuatro entregas más que fueron odiadas por el novelista) Una excelente opción para descargar ese sentimiento de venganza que todos tenemos en algun momento...

aunque sea cinematográficamente, claro esta. "Headshot!".