Atando los cabos de "Room 23", el sexto mobisode de Lost


11 El sexto mobisode de Lost es el primero realmente impactante de los emitidos hasta ahora.

Con el siguiente análisis, seguimos intentando atar los cabos y descubrir los vínculos existentes con los anteriores y con la trama de la serie en general. El nuevo mobisode de Lost, Room 23 (Habitación 23), por fin se centra en dar respuestas a algunas de los fascinantes misterios que se plantean en la serie y consigue sacar a la superficie muchas de las facetas más intrigantes de la mitología de la serie. Primero, las malas noticias.

No aparecen nuevos personajes. Es la segunda aparición de Ben y la tercera consecutiva de Juliet en un mobisode.

Resulta un poco frustrante no haber visto todavía a algunos de nuestros personajes favoritos, pero hay que tener paciencia, pues veremos un total de 13 mobisodes y los productores de la serie mercen un nuestra confianza, aunque sólo sea porque Ben y Juliet fueron unidos al grupo de los protagonistas de forma inteligente; aunque cuando se intentó hacer lo mismo con los "Tailies" (los de la sección de cola) sus personajes acabaron muertos (Eko, Ana Lucia y Libby).

También intentaron dar más espacio a otros náufragos (Nikki y Paolo) y tuvieron el mismo final. En el nuevo mobisode, Ben y Juliet están fuera de la habitación 23 en mitad del pánico general mientras que el chico que se encuentra en su interior (se entiende que es Walt aunque en ningún momento se dice con claridad) está empezando a preocupar a Los Otros. Todos tienen miedo de él y, al final, se ve un montón de pájaros muertos que, según se desprende de la conversación de Ben y Juliet, los ha matado Walt con su mente.

También aprendemos más sobre lo especial que es Walt y sobre cuán importante es para Jacob. Hay tres elementos importantes.

El primero es Walt. Aunque se ha dado mucho bombo y platillo a la vuelta de Michael (interpretado por Harold Perrineau), la verdadera pregunta es ¿Qué ha pasado con Walt? Claramente, los guionistas no han terminado de explorar y explotar el don "especial" que tiene Walt. El segundo elemento es la Habitación 23.

Es fácil acordarse de esta habitación, pues era en la que Karl estuvo encerrado durante el tiempo de reprogramación y en la que se le podía ver con unas gafas psicodélicas, con luces de neón.

Sería divertido volver a ver aquél montaje inhumano e intentar encontrar pistas. La gran pregunta es si Aldo todavía es el guarda de la estación de La Hidra, porque cualquier cameo de Rob McElhenney siempre se agradece. El tercer elemento es Jacob.

En la cuarta temporada (y probablemente en la quinta también) habrá que profundizar en el personaje de Jacob y su relación con la isla; y ahí es donde esta serie sobresale.

Los flashbacks están muy bien y el drama que une a los actores está bien montado, pero el verdadero atractivo de la serie es su mitología. Carlton Cuse y Damon Lindelof han creado un agujero mitológico que se va haciendo cada vez mayor con cada nueva revelación.

Debe haber respuestas para todo.

¿Tiene Walt un don?, y en caso afirmativo ¿cómo lo ha conseguido? ¿Qué es el Humo Negro? ¿Qué es la estatua de cuatro dedos? ¿Quién es Jacob? ¿Qué es Dharma?, etc...48 episodios más pueden parecer muchos, pero en realidad, a este ritmo, sólo se puede pensar en 48 preguntas basadas en la mitología de Lost y que necesitan ser respondidas. Desde luego, en este mobisode, Ben se podría llevar el premio al "optimismo desesperado" del que ya hemos hablado en análisis anteriores. Ben sigue tan ciegamente las órdenes de Jacob que parece subestimar ampliamente el peligro que representa Walt.

Cuando todo esté dicho y hecho, probablemente Walt tenga mucho que ver con la caida de Ben..