El estilo Prison Break se pone de moda en las cárceles


11 ¿Qué pasa con las fugas, que cada vez están más de moda en las cárceles de todo el mundo? Los "Michael Scofield" proliferan como setas. Se ha consagrado ya como el Steve McQueen belga, aunque prefiere el helicóptero a la motocicleta para darse a la fuga.

Al menos así lo ha hecho en su última "Gran evasión".

Eran las seis de la tarde del domingo cuando un helicóptero aterrizó en el patio de la prisión de Ittre, situada a 30 kilómetros de Bruselas, donde Nordin Benallal, el cerebro penitenciario más buscado de Bélgica, esperaba para burlar por cuarta vez a la Policía y las autoridades del país. En sus varios meses como interno supo mantener los contactos necesarios con el exterior para contar con un cómplice que secuestrase el aparato y obligase al piloto a aterrizar en la prisión, donde lo pronósticos se cumplieron y la avalancha de presos provocó un accidente. Una vez creada la confusión necesaria, Benallal y su cómplice tuvieron tiempo de tomar a dos policías como rehenes y huir en un volkswagen golf que les esperaba afuera. Esta escapada es la cuarta en el historial judicial de Benallal, de tan sólo 27 años, y nadie puede garantizar que vaya a ser la última.

Acusado de secuestros de coches y de robos con violencia, que llegaron en algunos casos a la mutilación de sus víctimas, fue condenado en 1998 a 5 años de prisión, en 2004 a 11 años y, posteriormente, a 27 más. En todas esas ocasiones, el "rey de la fuga", como lo llama la prensa belga, ya había puesto en marcha sus artimañas para escapar escondido bajo una peluca y unas gafas de sol, en una furgoneta de la penitenciaría o mediante métodos tan rudimentarios como saltar el muro de la prisión con ayuda de una cuerda. Hace dos años, la Policía le capturó después de que hiriese a otros dos agentes en la capital belga, y fue condenado a 12 años en la prisión de Andenne, de la que fue trasladado a la de Ittre el pasado mes de junio, precisamente tras un intento de fuga.

Pero ninguna cárcel parece resistírsele a este experto, no sólo en escapadas, sino en ser prófugo. Benallal sabe perfectamente lo que significa ser buscado por la Policía y tras tres episodios como fugitivo, sabe lo que tiene y lo que no tiene que hacer para no volver a ser capturado. Eso es precisamente lo que más teme la Policía federal belga, que ya despliega medios para enfrentarse a la búsqueda más difícil de los últimos tiempos. Con este currículum, Benallal podría alimentar guiones de series americanas como Prison Break, pero hasta los fugitivos necesitan inspiración, y este joven cerebro de la evasión ha tomado como referencia para su última hazaña la fuga en helicóptero de un preso de la cárcel de la región de Lieja, que ya el pasado mes de abril dejó perplejo al país. ¿A alguien se le ha ocurrido mirar si tiene el cuerpo tatuado? ¿Será este nuevo intento de fuga preludio del futuro de Scofield en Prison Break? También la semana pasada, una joven alemana de 19 años escapó de la cárcel, escondida en la maleta de una amiga.

La fugitiva se metió en la enorme maleta de su compañera de 17 años cuando esta abandonó un centro de menores del noroeste de Alemania. ¿Dirán ahora que Scofield no es un buen ejemplo para la sociedad?.