Guionistas y estudios vuelven a romper las negociaciones


11 Nuestro gozo en un pozo.

Con esta frase queda perfectamente reflejado dónde se encuentra la esperanza que guionistas y estudios de televisión hicieron surgir hace menos de 48 horas. Las negociaciones entre el sindicato de guionistas americanos y la asociación de estudios de televisión se han paralizado de nuevo, cuando la huelga está a punto de entrar en su sexta semana.

Los rodajes de las series está prácticamente paralizado (pocas series tienen capítulos en la recámara para mantenerse en la parrilla televisiva) y las películas que se debían estrenar en el 2009 (y por lo tanto grabadas en el 2008) se están empezando a ver afectadas también. Desde la AMPTP (la asociación de estudios de televisión), se dice que la culpa la tienen los guionistas. Estamos desanimados y desconcertados por una estrategia negociadora que parece diseñada más para retrasar o hacer descarrilar las conversaciones que para facilitar la posibilidad de poner fin a esta huelga. Creemos que nuestra propuesta de crear un nuevo partenariado económico, que elevaría el salario medio de los guionistas a más de 230.000$ por año, hace posible alcanzar un acuerdo.

Más que negociar, el sindicato de guionistas no hace más que poner obstáculos insuperables en el camino.

Están pidiendo: - Un dinero que no existe, - restricciones que resultan legalmente dudosas, y... - controlar incluso a las personas que han rechazado formar parte de su sindicato. Para los guionistas, la historia se escribe de forma bien diferente. La asociación de estudios de televisión (AMPTP) nos ha enviado una oferta en la que rechaza de plano nuestra propuesta de participar de los beneficios del streaming online. Quieren darnos apenas 250$ por cada año de streaming online sin restricciones.

Se niegan a cubrir el nuevo material original creado para los nuevos soportes y medios de comunicación.

La AMPTP nos ha dado un ultimatum, pero no podemos ser obligados a poner nuestras posiciones en peligro. Seguimos interesados en negociar, independientemente de lo intransigentes que sean en la AMPTP, porque el reparto nos desfavorece mucho.

Estamos aquí, preparados para alcanzar un acuerdo justo. Como se puede observar, cada uno ve la historia según le va.

Pero así suelen ser las negociaciones, largas, duras y tensas, pero siempre se termina alcanzando una posición de consenso, y en este caso con mayor motivo, aunque sólo sea porque se necesitan los unos a los otros..