"Perdidos" resolverá las dudas de sus seguidores en exclusiva por internet


11 En las páginas dedicadas a la televisión en el número de hoy del diario ABC, han publicado este artículo (con cuya primera parte, por cierto, estamos bastante en desacuerdo) en relación con los mobisodes (o "websodios", como ellos lo llaman). La Red se ha convertido en la última forma de explotación de series televisivas de éxito. «Todos los guionistas de Estados Unidos tienen prohibido entregar trabajos durante la huelga, excepto los guionistas de la serie «Lost» («Perdidos»).

Ellos están exentos de hacer huelga mientras buscan frenéticamente un final para la serie, para lo cual ya han contratado incluso a un vidente capaz de contactar con espíritus del otro mundo».

Así de a gusto se despachaba «The Proof», un semanario satírico «on line», sobre lo difícil que resulta a veces concluir una historia. «Perdidos», que en España emite los miércoles La 2, empezó con muy bien pie hace cuatro temporadas en la cadena norteamericana ABC. Emplazar a 48 variados supervivientes de un accidente aéreo en una isla repleta de peligros que no dan la cara, pero que les van diezmando uno a uno, encajó sin duda muy bien con los miedos entonces más de moda en EE.UU.

Y no sólo allí; aunque en España «Perdidos» siempre ha tenido un seguimiento discreto, un 8% como mucho, en otros países ha arrasado.

La serie dio pie a un videojuego inspirado en ella, «Lost Experience». Se creó incluso un sitio «web» para el ficticio avión estrellado. A partir del tercer año, 2006, todo este entusiasmo empezó a decaer.

Coincidiendo quizás de nuevo con la evolución de los miedos ya no tan de moda en EE.UU.

El público empezó a aburrirse de mucha amenaza y mucho suspense que no llegaba nunca a nada. Ciertamente no ayudó un hiato de tres meses a media temporada.

Esto enfrió aún más a un público algo escéptico ante una trama que parecía haberse hecho un lío con sus propias expectativas. Episodios inéditos Nada más faltaba que la cuarta temporada tuviera que lanzarse en medio de la huelga de guionistas.

La cadena ABC ha barajado detenidamente todas sus posibilidades, que incluyen desde retrasar indefinidamente el lanzamiento, hasta emitir los episodios que hay, y, cuando se acaben, pues alabado sea Dios. Es difícil saber qué puede ser más letal para el enganche de la serie, si abortarla ahora o arriesgarse a dejarla morir a media temporada. En cualquier caso se les ha ocurrido una solución intermedia, que, si funciona, puede tener además la ventaja de ayudar a aportar luz en el argumento.

Van a emitir exclusivamente por internet trece «websodios».

Son trece episodios inéditos de entre dos y tres minutos de duración que corresponden a otros tantos «flash-backs». Su función es aclarar dudas y atar cabos sueltos de la trama. Insisten hasta la saciedad en que no son reciclajes de escenas descartadas de episodios viejos, sino rodajes enteramente nuevos, realizados expresamente para la ocasión y extraídas de lo mejor de la fantasía del amplio equipo de creadores de la serie..