?The Economist?: cuestiones abiertas.


11 Como estuvimos viendo recientemente en las conexiones, el último episodio de Lost nos ha dejado grandes interrogantes.

Faltando tan poco para el estreno del cuarto episodio no estaría nada mal ocupar el tiempo tratando de reparar cabos sueltos. Y el que quizás merezca prioritaria atención es el conflicto espacio-temporal que Daniel Faraday cree haber descubierto.

Situación que, por demás desmentida por los mismos creadores, debe nunca olvidar algunos pocos importantes hechos. Ejemplo: si realmente existen 31 minutos de diferencia entre ?el mundo real? y la Isla no se explican todas las conversaciones que los losties han tenido con el exterior. Cítese Charlie con Penny Wildmore en ?Through the looking glass? o, ahi mismo, Jack con el barco; también Naomi con Geoge Mikowski, y, la más relevante, Daniel dialogando ?en el mismo espacio-tiempo? con Regina mientras la carga era enviada. En otras palabras, si realmente existe un conflicto espacio-temporal también los radares del barco, los teléfonos, y las comunicaciones deberían trabajar con esa diferencia.

A menos que, de modo específico, físicamente hablando, las telecomunicaciones puedan quebrar la barrera diferencial del espacio-tiempo superando a la materialidad y la velocidad del proyectil. Teorías que expliquen lo sucedido realmente no tengo, excepto que el reloj que Daniel tenía en la Isla haya estado tendiendo problemas de batería, lo que suena poco probable.

Sea así o sea una cicatriz que nunca se cerrará, es por demás interesante y, hasta el momento, una cuestión abierta que esperemos se resuelva en los próximos capítulos. ¿Qué teorías tienes tú?.